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Los seis sombreros para pensar por Edward de Bono.

Una guía para pensar mejor.


El cerebro tiene capacidades múltiples y posee funciones que en armonía otorgan un balance para producir pensamientos según los estímulos que recibimos mediante la vista y los otros sentidos. Debido a la gran cantidad de energía que se le requiere al cerebro para todas las funciones orgánicas que desempeña en el día a día, utiliza la memoria para resolver situaciones conflictivas imprevistas utilizando experiencias previas que no necesariamente aplican al caso de que se trate.

Cuando la reacción del cerebro es impulsada por la corteza cerebral o neo- cortex pre frontal, utilizará el raciocinio, los datos y hará cálculos antes de responder.


Cuando el cerebro está acostumbrado a responder impulsivamente, bloquea la función ejecutiva de la razón y entonces el estímulo recibido es “desviado” hacia el sistema límbico o amígdala encargado de producir las emociones que a su vez nos llevan a actuar no siempre adecuadamente.


En la medida que estamos más conscientes del funcionamiento de nuestro cerebro, podremos utilizar distintas clases de pensamiento para prevenir y solucionar conflictos.

El libro “Los seis sombreros para pensar” de Edward de Bono, es una propuesta muy interesante por medio de la cual se nos invita a utilizar de manera alterna, seis diferentes tipos de pensamiento para resolver una misma situación; a esto se le conoce como Pensamiento Creativo Lateral.

La creatividad es una excelente herramienta que nos permite explorar ilimitadas posibilidades o soluciones a una situación en particular. La creatividad se puede desarrollar y se puede utilizar de manera individual o de manera colectiva , lo cual recientemente una de las estrategias más utilizadas por las grandes organizaciones para fomentar el trabajo en equipo.

El planteamiento de Edward de Bono es utilizar alternativamente el pensamiento crítico, pensamiento emocional, pensamiento creativo, la información, los datos duros y “el brainstorming” o lluvia de ideas así como el pensamiento dirigido y organizado con el propósito de crear nuevas posibilidades para solucionar un problema.

A manera de una mejor comprensión, el autor le asigna un color distinto a cada tipo de pensamiento que en combinación y bajo la dirección de un líder conseguirá sesiones de trabajo sumamente eficientes con resultados palpables de inmediato.

El sombrero blanco: es la información lisa y llana. Es una clase de pensamiento neutral, no admite sesgos o criterios personales, se basa únicamente en reunir información que posteriormente será evaluada por el pensamiento de sombrero negro.

El sombrero negro: es el tipo de pensamiento de la cautela, la prevención y evaluación de riesgos, muy comúnmente utilizado por abogados. Es el tipo de pensamiento más importante pero también más peligroso si no se combina con los demás tipos de pensamiento, puesto que tiene el potencial de derribar iniciativas o promover la inacción dado su excesivo escepticismo. Se utiliza para evaluar por qué no debería realizarse tal o cual acción.


El sombrero rojo: es aquel tipo de pensamiento que reconoce el componente emocional del pensamiento, sin necesidad de explicarlo. En este tipo de pensamiento las emociones como el enojo, el temor o la alegría se expresan sin necesidad de justificarse.

El sombrero amarillo: es aquel tipo de pensamiento que busca las virtudes de las ideas, es un tipo de pensamiento optimista que permite encontrar el “como si” llevar a cabo algo.

El Sombrero verde: es aquel tipo de pensamiento donde se generan las ideas, es el sombrero de la creatividad y el pensamiento amplio. Se debe utilizar en balance con el sombrero negro para no caer en excesivo idealismo y pensamientos fantasiosos. Es el tipo de pensamiento que se utiliza en las sesiones de brainstorming o lluvia de ideas y cuando se requiere innovar.

Y por último el sombrero azul, es el encargado de dirigir los esfuerzos colectivos de pensamiento de manera ordenada. Es el sombrero que da balance y motiva a los participantes a cambiar de uno a otro tipo de pensamientos. También es quien recaba la información, registra las ideas y las organiza.

Comúnmente la persona encargada de dirigir las sesiones es un líder o una persona con autoridad dentro de la organización, quien posee habilidades de coordinar y trabajar en equipo.

El libro “Los seis sombreros para pensar es una excelente herramienta que promueve en el lector el pensamiento disruptivo”, aquel que rompe con la forma tradicional de hacer las cosas, lo que comúnmente llamamos el pensar fuera de la caja.

Al no existir una clase de pensamiento único, en la mediación y la negociación encontramos el ejemplo perfecto de una gran alternativa para solucionar los conflictos de nuestros clientes de una manera creativa y colaborativa buscando salvaguardar los verdaderos intereses de las partes y la relación.


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