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El reto de la buena vecindad | Conflictos condominales


Cada vez es más frecuente que las personas opten por un estilo de vivienda donde se combinan la propiedad privada y la copropiedad como lo es el régimen en condominio, principalmente por las ventajas que representa tales como: mayor seguridad, gastos compartidos de mantenimiento de áreas y espacios comunes, control de accesos etc., todo esto accesible mediante el pago de una cuota.

Un estudio diagnóstico del Coneval en 2017 arrojó que la compra de una vivienda nueva sólo es viable para quienes perciben más de cinco salarios mínimos. (coneval.org.mx)


Por lo tanto, esta opción resulta muy conveniente para acceder a una mejor calidad de vida si y sólo si se logra una convivencia armoniosa y respetuosa entre los copropietarios e inquilinos. (coneval.org.mx)

Este tipo de organización social se rige normalmente por una asamblea de condóminos bajo un régimen legal llamado propiedad en condominio que debe constituirse ante notario público para que surta los efectos legales vinculantes para todos los miembros propietarios e inquilinos quienes se obligan a acatar el reglamento interno y las disposiciones que al respecto contempla la ley.




Tratándose de ambientes en los cuales conviven personas con diferentes costumbres, temperamentos y visión de vida, el surgimiento de conflictos es prácticamente una constante que ocasiona que se afecte seriamente la buena vecindad. En México contamos con una escasa cultura condominal entendiéndose esta como ¨todo aquello que contribuya a generar las acciones y actitudes que permitan en sana convivencia el cumplimiento del objetivo del régimen de propiedad en condominio, mediante el respeto, la tolerancia, la corresponsabilidad y el cumplimiento¨.


Este microentorno representa enormes ventajas sobre el tipo de vivienda unifamiliar, sin embargo, cuando hay propietarios e inquilinos que faltan a su deber y no cuentan con esa adecuada cultura condominal puede volverse un verdadero suplicio tener que convivir con ellos y tolerarlos.


No es poco común que cuestiones como el ruido, la basura, el estacionamiento, las mascotas y el impago de cuotas sean causa de muchos dolores de cabeza. Entonces, ¿qué es lo que falla? La deficiente comunicación, la omisión al deber de estar informados sobre los derechos y obligaciones que se adquieren cuando se decide ingresar a este régimen, la apatía para resolver, así como la indiferencia por el bienestar común e incluso pudiéramos mencionar algo tan subjetivo como el egoísmo.




La mediación como parte de los mecanismos alternativos para solucionar conflictos, resulta ser una excelente herramienta para dirimir este tipo de diferencias porque permite casi de inmediato restaurar la relación para la buena vecindad y hacer conciencia en las partes de la importancia de procurar el bienestar de todos los involucrados y resolver muy eficientemente los diferendos que surgen casi a diario.

La tendencia en vivienda indica que este régimen de propiedad en condominio llegará eventualmente a ser más frecuente que la vivienda independiente unifamiliar, por lo tanto, es importante que aprendamos a convivir de una manera sana, civilizada, respetuosa y responsable. para todo lo demás, existe la mediación.

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